Elegir aluminio para casa no va de “uno es mejor y ya”, sino de encajar perfil, sistema y acabado con tu día a día: ruido, calor, seguridad y mantenimiento. En Barcelona y el área metropolitana esto se nota mucho en pisos a pie de calle, en balcones y terrazas expuestas y en viviendas cerca de costa.
En Araque Aluminios, vemos a menudo que la decisión final es por precio o por estética, y luego aparecen dudas sobre el aislamiento, la condensación o el tipo de apertura. Por eso recomendamos entender unos conceptos básicos, para elegir mejor y evitar cambios innecesarios.
Qué significa “tipo de aluminio” para una vivienda. Se suele mezclar los conceptos:
- Aleación (composición del metal)
- Perfil (diseño de la perfilería y prestaciones)
- Tipo de ventana o apertura (corredera, abatible, oscilobatiente, guillotina, etc.)
En vivienda, el mayor salto de confort y aislamiento suele venir del perfil (diseño + juntas) y del sistema (estanqueidad, herrajes), y después del vidrio (composición).
Aleaciones y series: lo útil para decidir
En carpintería residencial se usan aleaciones pensadas para extrusión de perfiles. Como guía, las series 6xxx son muy comunes en arquitectura por su equilibrio entre rigidez, durabilidad y acabado. (desconozco esto que indicáis, pero imagino que saldrá de internet). En la práctica, lo importante es:
- Que el sistema esté bien diseñado (estanqueidad y estabilidad)
- Que en zonas expuestas cobre peso el acabado de calidad o reforzado
- Que “aluminio frío o con aislamiento” suele referirse a si la perfilería lleva rotura de puente térmico (RPT)

Perfiles: lo que cambia el confort. Antes de decidir, revisa:
- RPT (reduce pérdidas de calor/frío y ayuda con condensación)
- Calidad y número de juntas
- Profundidad del perfil y capacidad para alojar vidrio
- Drenajes y encuentros (para evitar filtraciones)
- Compatibilidad con herrajes y ajuste
- Estabilidad en hojas grandes
En Araque solemos priorizar perfilería con RPT + estanqueidad y luego elegir la apertura que encaje con el espacio y la ventilación.
Tipos de ventanas: cuál conviene
- Corredera: muy práctica cuando falta espacio, pero la estanqueidad depende muchísimo del sistema. Ideal si prima el espacio y la apertura amplia.
- Practicable/ oscilobatiente / batiente: suelen ser las más equilibradas para aislamiento por su cierre perimetral. La oscilobatiente permite ventilar sin abrir del todo.
- Guillotina: apertura vertical, buena para estética y ventilación graduable sin invadir espacio. Exige buen mecanismo y cierres si buscas aislamiento y uso cómodo.
Puertas de aluminio: seguridad y estabilidad
En puertas, además de la perfilería, importan los accesorios: cierre, bisagras y ajuste. En hojas grandes es clave no quedarse corto en herrajes para evitar desajustes. (En el artículo HTML tienes un enlace a la categoría de puertas de Araque para ver soluciones).
Para reforzar en seguridad, existen cerraduras multipunto y bombines de seguridad para complementar la puerta de aluminio.

Acabados: lacado, anodizado, imitación madera
- Lacado: gran variedad estética; existen lacados en brillo, mate y texturado
- Anodizado: muy resistente y estable
- Imitación madera: calidez con mantenimiento contenido
Más allá del acabado, una limpieza suave y revisión básica de herrajes alarga la vida útil de las estructuras.

Decisiones rápidas según uso
Piensa hueco a hueco: dormitorio a pie de calle (ruido + estanqueidad), salón con salida exterior (uso diario + luz), cocina (ventilación), terrazas (control térmico), espacios con poco margen o reducidos (corredera o guillotina bien elegida).
Checklist para presupuestos comparables
Pide que especifique: tipo de perfil y si lleva RPT, tipo de apertura, acabado, herrajes/cierres y detalles de instalación y remates.
Errores frecuentes
- Elegir corredera por costumbre cuando necesitas aislar (mejor abisagrada)
- No priorizar RPT donde se nota o la temperatura es más extrema
- Herrajes justos en puertas o ventanas grandes
- Olvidar la ventilación
- Comparar presupuestos sin especificaciones (diferentes calidades)
Si quieres afinar de verdad, lo más efectivo es valorar tu caso real (orientación, ruido, uso y medidas). Cuando el sistema encaja con tu vivienda, el aluminio deja de ser “un material” y se convierte en confort diario.

