Tanto el aluminio lacado como el anodizado se tratan de un par de alternativas que poseen diversas características.

Ambos consisten en sistemas de acabado, los cuales poseen una gran resistencia ante la corrosión.

Descubre cuáles son las diferencias entre ambos tipos de aluminio

Así, por ejemplo, en el caso específico del aluminio lacado, se puede conseguir una máxima protección a los rayos UVA, al igual que al deterioro cromático generado en numerosos materiales.

Originalmente, tanto las primeras puertas como las ventanas elaboradas con aluminio, solían tener una apariencia natural y no eran tratadas.

No obstante, en la actualidad, el acabado se trata de un proceso esencial y preciso, el cual se realiza sobre la superficie de ventanas y puertas de aluminio.

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Y, aunque en realidad el aluminio por sí mismo supone un material capaz de resistir la corrosión y también el desgaste, lo cierto es que debido a esta última capa es posible proteger su superficie, incluso en mayor medida sin necesidad de aplicarle barniz o pintura.

De igual modo, se puede decir que el aluminio lacado o anodizado supone un tipo de diseño adicional, capaz de ofrecer cierto valor añadido junto a una estética distinta, al igual que numerosas posibilidades.

El aluminio destaca por tener una gran durabilidad, al igual que una capacidad de resistencia frente al desgaste, el paso del tiempo y también ante la corrosión.

La decisión de apostar por  el aluminio lacado o anodizado, suele consistir esencialmente en un tema estético, y es que al ser ambos sistemas o procesos de acabados, permiten conseguir resultados un poco diferentes a nivel estético.

Aluminio  lacado

Características del aluminio lacado

Al apostar por el aluminio lacado es posible escoger el color que tendrán las puertas y también las ventanas. 

Este proceso de acabado supone la aplicación de un polvo coloreado alrededor del perfil, el cual después se calienta dentro de un horno para lograr que la pintura y el aluminio se fundan hasta obtener una capa uniforme, al igual que un acabado estable de alta calidad.

Características principales del aluminio lacado

Algunas de sus principales características son:

  • Cuenta con una gran resistencia ante la corrosión.
  • Presenta un menor deterioro cromático del que suele tener el aluminio anodizado.
  • Ofrece una mayor estética y más posibilidades de realizar proyectos decorativos en comparación con el aluminio anodizado.
  • Se distingue por ser muy resistente frente a los efectos climatológicos, sobre todo a la incidencia de los rayos UVA; al igual que a otros agentes atmosféricos, destacando la humedad.
  • Está disponible en una ilimitada gama de colores, por lo que es posible escoger el más adecuado según la decoración. Siendo posible encontrar opciones con acabado mate o en brillo, colores con texturas y también imitación de madera (pino, roble, nogal, entre otros).

Cabe mencionar además, que al contrario de otros materiales, este tipo de aluminio casi no se ve afectado por el deterioro, razón por la cual requiere un mantenimiento muy reducido.

En cualquier caso, al momento de limpiar el aluminio lacado y lograr que se mantenga en óptimo estado, es posible usar piedra blanca en caso de que las superficies se encuentren demasiado sucias o un paño húmedo si el sucio es poco.

Aluminio anodizado

Características del aluminio anodizado

En el caso del aluminio anodizado, consiste en un tipo de acabado que involucra la oxidación artificial, es decir, a través de electrólisis.

Por eso, el proceso supone sumergir el perfil de aluminio dentro de un baño químico, el cual hará que se abran sus poros.

Después, el perfil es pintado a grandes temperaturas con óxido metálico y finalmente se cierran sus poros nuevamente a través de un baño de vapor.

Características principales del aluminio anodizado

Cabe mencionar que se distingue por tener tonos metálicos, pero entre sus características, suelen destacar las siguientes:

  • Sirve a manera de aislante eléctrico.
  • Permite que los perfiles tratados tengan un mayor nivel de resistencia y durabilidad.
  • Cuenta con una capa protectora, la cual tiene una elevada resistencia frente a la corrosión.
  • Resulta muy apropiado en aquellas áreas expuestas a climas adversos.
  • Mientras mayor sea el grosor del óxido, el nivel de protección que ofrecerá ante los agentes atmosféricos será más grande.
  • Permite optimizar el aspecto exterior de las ventanas y puertas, etc., gracias a sus tonos metalizados.
  • Ofrece gran resistencia frente a las abrasiones, teniendo un nivel de dureza similar al que poseen los diamantes, lo cual le permite soportar la exposición a los rayos solares, la contaminación, el salitre, etc.

Ahora bien, el aluminio anodizado tiene un nivel de resistencia un poco mayor al lacado ante las condiciones meteorológicas adversas, por ejemplo, al exponerse a la contaminación, la sal marina e incluso, a la radiación solar; sin embargo, su mantenimiento es básicamente el mismo.

Por lo que a la hora de limpiarlo, basta con usar un paño con agua, o piedra blanca en caso de una gran suciedad.

Así, se puede decir que las diferencias que existen entre ambos tipos de aluminio resultan mínimas, aunque es conveniente mencionarlas específicamente, como hacemos a continuación:

  • A nivel estético, la principal diferencia se debe al proceso de fabricación, ya que el aluminio lacado posee una capa externa y el anodizado preserva su estructura original.
  • Su proceso de creación y carpintería es diferente, pero ambas clases de aluminio son igual de funcionales.
  • La principal diferencia que tienen el aluminio lacado o anodizado, consiste en su nivel de resistencia; dado que el aluminio anodizado resulta más resistente.

Si quieres conocer las diferencias entre el aluminio lacado y el anodizado, aquí podrás descubrir cuáles son.