Cómo la mayoría de ventanas instaladas hace años eran de madera, un material aislante y que no transmite la temperatura, el concepto de “puente térmico” era relativamente desconocido.
Un puente térmico es una zona o material que sirve como vía de paso y transmisión del frío o el calor. El término “rotura de puente térmico” significa cortar esa vía de paso y la transmisión de temperatura.
Un buen ejemplo de lo que es una rotura de puente térmico es la instalación de un mango de madera o plástico a una sartén de hierro. Un mango de hierro sería un puente térmico directo: el calor de la sartén se desplaza por el mango, lo calienta y nos quemamos. Un mango de madera o plástico corta ese “puente” de transmisión de calor y nos permite agarrar la sartén sin miedo de quemarnos.
La rotura de puente térmico en una ventana de aluminio produce el mismo efecto pero entre el interior y el exterior de la misma. Gracias a un material aislante que va intercalado entre las capas de la ventana, conseguimos romper la transmisión de temperatura, y protegernos tanto del frío como del calor desde o hacia el exterior.