Las ventanas de aluminio con doble cristal o de doble acristalado empezaron a ser muy comunes en latitudes altas y muy alejadas del ecuador y los trópicos, donde los fríos inviernos obligaban a optimizar al máximo el rendimiento energético de la vivienda.
Norte de Europa, EEUU y Canadá disfrutan de veranos frescos, donde no es necesario el uso de toldos o persianas para proteger las casas de las altas temperaturas, pero sufren de inviernos duros y muy fríos.
El cristal doble se inventó para no sacrificar temperatura interior para conseguir la entrada de luz natural en invierno. En España, y en general en los países del arco mediterráneo, históricamente no sufrimos de inviernos tan extremos sino más bien de veranos con mucho sol, del cual nos protegemos con toldos y/o persianas.
Las ventanas con doble acristalamiento, por tanto, llegaron a nuestro país algo más tarde, aunque hoy en día se han convertido en imprescindibles en todos los países desarrollados de cualquier latitud con el objetivo de reducir la factura de consumo energético de nuestra vivienda. Actualmente, además, la ley exige que las nuevas construcciones se realicen usando las mejores técnicas de aislamiento y rendimiento energético y, por tanto, las ventanas de aluminio con doble cristal son obligatorias en edificios de nueva construcción.